El universo más vasto no está ahí fuera, sino dentro de ti.
Pedro Molina

LUMINARES 

Una civilización de luz



Los Luminares habitan Lunivara, un mundo donde la materia ha sido sustituida por formas de energía y estructuras de luz. Sus ciudades están formadas por construcciones cristalinas que responden a la conciencia y a la energía de quienes las habitan.


No poseen cuerpos físicos. Se manifiestan mediante formas de luz, geometrías energéticas y estructuras cristalinas, y su sociedad se basa en el equilibrio, el respeto y la convivencia.


Los Luminares desempeñan también una función importante en el equilibrio del universo. Algunos de sus miembros se ocupan de proteger Lunivara, mientras otros realizan tareas relacionadas con la transformación y conservación de diferentes formas de energía.



KAL

Guardián de los Luminares


Kal es el guardián de los Luminares y uno de los responsables de proteger Lunivara. Su función es preservar la seguridad de su civilización y actuar cuando alguna situación puede alterar su equilibrio.


Su naturaleza es serena y prudente. No necesita imponer su autoridad; su conocimiento y experiencia le permiten valorar cada situación antes de decidir cómo intervenir.


Kal recibe a Peter durante su visita a Lunivara y, a partir de ese encuentro, mantiene una relación con él y con sus compañeros. Su presencia volverá a ser importante a medida que el viaje de Peter le permita conocer mejor esta civilización.


Como guardián, Kal representa una de las funciones que los Luminares desempeñan dentro de su propio mundo y en relación con otros lugares del universo. 


AURELITH

Experto en los núcleos de la fauna


Aurelith es uno de los Luminares y está especializado en los núcleos de la fauna procedentes de los planetas reproductores. Su conocimiento le permite comprender la naturaleza de estas energías y la función que desempeñan dentro del universo.


A diferencia de los núcleos conscientes, los núcleos de los animales no siguen un proceso evolutivo. Tras finalizar su existencia física, su energía es recibida y tratada de una forma diferente. Aurelith es uno de los encargados de este proceso.


Estas energías no desaparecen. Contribuyen al mantenimiento de estructuras y espacios del universo, entre ellos lugares que Peter irá conociendo durante su viaje.


Peter descubrirá a través de Aurelith que la fauna también forma parte del equilibrio universal y que su existencia cumple una función que va mucho más allá de la vida en los planetas reproductores.