El universo más vasto no está ahí fuera, sino dentro de ti.
Pedro Molina

EL PUENTE DE ENTRADA

El lugar donde cada viajero debe enfrentarse a sí mismo


Un paso que no todos pueden cruzar

El Puente de Entrada es uno de los lugares que Peter conocerá durante su viaje. No es únicamente un camino hacia otros lugares del universo. Quien intenta atravesarlo debe enfrentarse primero a sí mismo.


Durante el recorrido, cada viajero puede encontrarse con recuerdos, dudas o aspectos de su propia existencia que deberá comprender antes de continuar. El Puente no decide quién puede pasar ni impone una respuesta. Cada conciencia debe superar sus propias pruebas.


Peter descubrirá que avanzar no depende de la fuerza ni del conocimiento que posea, sino de su capacidad para reconocer aquello que forma parte de él y enfrentarse a ello.


Los distintos caminos del Puente no son elegidos por el núcleo. Es el propio Puente el que, según la energía de cada conciencia, determina qué recorrido y qué pruebas deberá afrontar.


Las pruebas del Puente

Atravesar el Puente no es simplemente avanzar de un lugar a otro. Durante el recorrido, cada viajero debe enfrentarse a pruebas relacionadas con su propia conciencia.


El pasado
Algunos recuerdos pueden volver a aparecer y obligar al viajero a enfrentarse a experiencias que todavía forman parte de él. No puede cambiar lo sucedido, pero sí comprenderlo y aceptar lo que dejó en su interior.


La oscuridad interior
El Puente también puede mostrar aquello que cada conciencia intenta ocultar: miedos, dudas, errores o conflictos que todavía no ha resuelto. Para continuar, deberá reconocerlos sin intentar escapar de ellos.


La propia identidad
La última prueba obliga al viajero a preguntarse quién es realmente. Ya no importa lo que otros piensen de él ni la imagen que haya construido de sí mismo. Solo aquello que permanece cuando desaparecen todas esas referencias.




El Puente no pone las mismas pruebas a todos. Cada conciencia encuentra en él aquello que necesita afrontar.